Crear una empresa fácil, rápido y barato


El 19 de octubre de 2022 entró en vigor la ley conocida como “Crea y Crece”, que agiliza los trámites para constituir una sociedad en España. Entre otras medidas, limita el capital social inicial de las S.L. a un euro.

En España ya es posible constituir una sociedad limitada por solo un euro. El pasado 19 de octubre entró en vigor la Ley 18/2022, de 28 de septiembre, de creación y crecimiento de empresas, más conocida como Ley “Crea y Crece”. Se trata de una norma, aprobada en verano en el Congreso de los Diputados, que busca impulsar la creación de empresas y fomentar su expansión a través de la mejora regulatoria, la eliminación de obstáculos a las actividades económicas, la lucha contra la morosidad comercial y el apoyo financiero al crecimiento empresarial.

La medida más destacada que incorpora esta ley es la constitución de una Sociedad de Responsabilidad Limitada con un capital social de 1€.  Hasta este momento, el mínimo legal exigido era de 3.000 euros. Esta medida se incorpora con dos salvaguardas para proteger el interés de los acreedores:

  • Se destinará a la reserva legal una cifra al menos igual al 20 % del beneficio hasta que dicha reserva alcance tres mil euros.
  • En caso de liquidación, voluntaria o forzosa, si el patrimonio de la sociedad fuera insuficiente para atender el pago de las obligaciones sociales, los socios responderán solidariamente hasta los 3.000€

La ley trata de impulsar la digitalización de la Administración pública, promoviendo la creación de empresas de forma telemática a través del Centro de Información y Red de Creación de Empresas (CIRCE). Ello permitiría reducir los tiempos de constitución, y los costes de registro y los notariales.

 

Lucha contra la morosidad

La norma incluye medidas para luchar contra la morosidad en el comercio, una de las principales causas de los problemas de liquidez y rentabilidad de muchas empresas españolas, sobre todo pymes.

  • Impulsa la factura electrónica, ampliando la obligación de solicitarla en el marco de una relación proveedor-cliente. Con ello, se gana trazabilidad y control de pagos entre las empresas, obteniendo información fiable y ágil para conocer los plazos efectivos de pago, requisito indispensable para poder reducir la morosidad de manera eficaz.
  • Incentivos para reducir los plazos de pago. Por ejemplo, se tendrán en cuenta a la hora valorar la concesión de una subvención pública.
  • Nace el Observatorio de Morosidad Nacional, que se encargará del seguimiento y evolución de los datos de pago.

 

Mejoras para la financiación empresarial

La ley incorpora medidas para mejorar los instrumentos de financiación del crecimiento empresarial alternativos a la financiación bancaria, como el crowdfunding o financiación participativa, la inversión colectiva y el capital riesgo.

Financiación participativa o Crowdfunding

Se adapta la regulación nacional a la normativa europea, introduciendo más flexibilidad para que estas plataformas presten sus servicios:

    • Posibilidad de ofrecer servicio de gestión individualizada de cartera de préstamos.
    • Límite único de inversión individual por proyecto para inversores minoristas.
    • Límite de proyecto 5M€.
    • Posibilidad de crear mecanismos de agrupación de inversores.

La inversión colectiva y el capital riesgo

    • Se amplía el tipo de empresas en las que pueden invertir las Entidades de Capital Riesgo:
        • PYMES: Se amplía el número máximo de empleados de las sociedades invertidas: de 250 a 499.
        • Se incluyen empresas financieras con un alto componente tecnológico
    • Se incorporan los fondos de inversión a largo plazo europeos (FILPE).
        • Tanto las SGIIC (Sociedades Gestoras de Instituciones de Inversión Colectiva) como las SGEIC (Sociedades Gestoras de Entidades de Inversión Colectiva de Tipo Cerrado) podrán ser SL y podrán administrar, representar, gestionar y comercializar FILPE.
        • Nacen las Entidades de Inversión Colectiva de tipo Cerrado de Préstamo, cuyo objeto principal consista en la inversión en facturas, préstamos, crédito y efectos comerciales de uso habitual en el ámbito del tráfico mercantil.
        • El capital social mínimo como desembolso inicial de la ECR pasa a ser del 25% (300.000€ para las ECR; 225.000€ para las ECR Pyme). EL 75% restante se deberá desembolsar a lo largo de 12 meses desde su registro en la CNMV.