Ángel Asensio: “Madrid ya no es solo una capital administrativa: se ha convertido en un polo de atracción global de inversión”

Con sus más de 130 años de historia, la Cámara de Comercio de Madrid tiene una posición privilegiada para describir la evolución de la región en términos económicos.

La institución, que actúa como puente entre las empresas y la administración, ha observado una “transformación profunda del ecosistema madrileño” en la última década. Dichos cambios no son fruto del azar, sino de una serie de factores -fiscalidad, confianza, seguridad jurídica…- que los favorecen. 

Ángel Asensio, presidente de la Cámara, desarrolla en esta entrevista los puntos que contribuyen al éxito, sus ventajas competitivas respecto a otras regiones y otros datos clave, como el perfil de las empresas e inversores extranjeros que hoy eligen Madrid. Según avanza, son «más variados, sofisticados y orientados a valor añadido, tecnología y conocimiento” que antes.

La Cámara de Madrid ha sido un actor clave en el desarrollo económico de la región durante más de un siglo. Para quienes no conocen bien su labor, ¿cómo describiría el papel de la institución y su contribución al tejido empresarial madrileño?

A.A.: La Cámara de Comercio de Madrid es una institución sin ánimo de lucro, al servicio de todas las personas, empresas y organizaciones que conforman el tejido empresarial y productivo de la Comunidad de Madrid. Desde 1887, como corporación de derecho público al servicio del desarrollo económico de la sociedad madrileña, su misión es representar y defender los intereses generales de las empresas madrileñas, apoyarlas e impulsarlas desde su constitución, hasta su crecimiento e internacionalización, actuar como puente entre el sector privado y las administraciones públicas, y contribuir a generar un entorno regulatorio, fiscal y administrativo que favorezca la competitividad y la inversión. Además, la Cámara está integrada en una red internacional de más de 12.000 cámaras de comercio, que abre las puertas del mundo a las empresas madrileñas.

Prestamos apoyo a más de 45.600 empresas al año, a través de sus diferentes áreas de actuación: formación, asesoramiento, internacionalización, resolución de conflictos, espacios corporativos y una intensa actividad institucional.

Este papel de acompañamiento, interlocución y soporte institucional permite que tanto empresas locales como multinacionales encuentren en Madrid un entorno confiable y estable para desarrollarse, a la vez que guiamos y apoyamos a empresas madrileñas a abrirse al exterior, facilitando trámites, conectándolas con redes locales, y ayudando en la captación de talento y socios.

La Comunidad de Madrid se ha consolidado en los últimos años como una de las regiones más dinámicas y competitivas de Europa. Desde su posición en la Cámara, ¿cómo han vivido esta transformación y qué cambios han observado en el perfil empresarial y económico de la región?

A.A.: En la última década hemos presenciado una transformación profunda del ecosistema madrileño. Madrid ya no es solo una capital administrativa: se ha convertido en un polo de atracción global de inversión, talento, innovación y empresas avanzadas.

Por ejemplo: en 2024 la Comunidad de Madrid atrajo el 67,1% de la inversión extranjera directa (IED) recibida en España, es decir 24.705 millones de euros. Y en sectores de alta tecnología, Madrid logró el 85,3% de la IED nacional en ese ámbito, recibiendo más de 8.300 millones de euros.

Ese flujo de capital se refleja en un tejido empresarial más diverso y complejo: ahora hay más empresas de sectores intensivos en conocimiento —tecnología, biociencia, energías limpias, servicios profesionales avanzados—, además de un crecimiento de scale-ups, hubs de I+D, centros tecnológicos y multinacionales que eligen Madrid como base de operaciones.

También ha cambiado la mentalidad empresarial: las compañías madrileñas son hoy más dinámicas y colaborativas, orientadas a la innovación, con visión internacional. Esto ha fortalecido la resiliencia del tejido productivo y su capacidad para adaptarse a desafíos globales.

¿Cuáles diría que han sido los factores clave que marcan la diferencia y explican esta evolución?

A.A.: Varios factores están jugando un papel decisivo. En primer lugar, la confianza. Una confianza que no es fruto de la casualidad sino de la causalidad. Es fruto de una seguridad jurídica, de estabilidad institucional, de una política económica que favorece la inversión, de un sistema fiscal competitivo, de unas infraestructuras de referencia y de un ecosistema empresarial dinámico y abierto. A ello se suma un capital humano altamente cualificado y un entorno cultural y social que sitúan a nuestra ciudad entre las más atractivas del mundo para vivir, trabajar e invertir.

Para ilustrar esta realidad con hechos, me gustaría recordar algunas cifras: en 2024, la economía madrileña creció un 3,3%, por cuarto año consecutivo por encima de la media española; según los datos de Contabilidad Regional, el PIB de la Comunidad de Madrid representa casi el 20% del PIB nacional, y en el ámbito del empleo, Madrid genera uno de cada cinco puestos de trabajo que se crean en España, más de 250 puestos de trabajo creados cada día. En cuanto a la creación empresarial, se constituyeron más de 27.000 nuevas empresas en 2024, una cifra récord en 18 años y que representa aproximadamente el 23% del total nacional. Estas cifras no solo reflejan una economía pujante, sino también un modelo que genera confianza a los inversores internacionales, a los emprendedores locales, a los jóvenes talentos y a las empresas consolidadas que quieren seguir creciendo. La conjunción de estos factores crea un entorno que explica en buena medida el éxito reciente.

Desde su experiencia, ¿Qué tiene Madrid que no tienen otras regiones, tanto en España como en el resto del continente? ¿Dónde cree que reside su verdadera ventaja competitiva?

A.A.: Para empezar, la Comunidad de Madrid es una región en la que nadie, proceda de donde proceda, se siente forastero, ni a nivel individual ni como organización. Es una gran metrópoli europea, con una administración relativamente ágil, un entorno regulatorio estable, y capacidad para acoger tanto a profesionales, grandes multinacionales como pymes innovadoras.

Además, su posición geoestratégica la convierte en un hub natural de conexión entre Europa, América Latina, Norte de África y Oriente Medio. Esa conectividad geográfica, sumada a su ecosistema económico, cultural y social, representa una ventaja competitiva difícilmente replicable.

Por otro lado, Madrid tiene un ecosistema de apoyo institucional —administraciones, agencias de atracción de inversión, instituciones como la Cámara— que facilita la instalación, crecimiento y consolidación de empresas, tanto nacionales como extranjeras. Ese “ecosistema completo” también marca la diferencia.

¿Cuál ha sido el papel de la Cámara en la atracción y consolidación de inversiones extranjeras? ¿Qué servicios demandan más las empresas internacionales y qué tipo de acompañamiento valoran especialmente?

A.A.: La Cámara es un actor activo y de referencia en la atracción e integración de inversión extranjera en Madrid. Colaboramos con agencias como Invest in Madrid, instituciones públicas y entidades privadas para ofrecer un servicio integral de acompañamiento, de identificación de oportunidades, asesoramiento regulatorio, apoyo en trámites, búsqueda de socios locales, formación de talento, facilitación de redes de negocio, etc.

Las empresas internacionales valoran especialmente nuestro asesoramiento en cuestiones regulatorias, fiscales y laborales; el apoyo en localización, establecimiento y acceso a infraestructuras; y la ayuda en la contratación de talento, formación y adaptación al mercado español. Pero además les proporcionamos tres servicios que les resultan muy útiles: espacios de networking empresarial y conexión con nuevos socios o clientes potenciales, información que les aporta seguridad jurídica en su implantación y crecimiento, y servicios de mediación, si son necesarios.

Gracias a estos servicios, la Cámara contribuye a que Madrid no solo atraiga inversión, sino que la retenga y la consolide, ayudando a proyectos extranjeros a convertirse en operaciones estables y duraderas en la región.

¿Cómo describiría el perfil del inversor extranjero que llega hoy a Madrid? ¿Ha cambiado en los últimos años en términos de sectores, tamaño de empresa o motivaciones?

A.A.: El perfil del inversor extranjero que hoy desembarca en Madrid es más variado, sofisticado y orientado a valor añadido, tecnología y conocimiento. Mantenemos nuestra atracción a inversores y grandes multinacionales asentados en industrias tradicionales y sectores maduros, pero cada vez hay más startups, scale-ups, fondos de inversión, empresas tecnológicas, compañías de I+D, hubs de innovación, centros de datos, etc.

Las motivaciones también han evolucionado: más allá del mercado local, los inversores buscan acceso a talento, un entorno institucional y regulatorio estable, conectividad internacional, capacidad logística, oportunidades de expansión a mercados europeos y latinoamericanos, y un ecosistema que ofrezca servicios avanzados.

En cuanto a los sectores que están atrayendo más inversión extranjera —y que especialmente crecen—, son los relacionados con la tecnología, telecomunicaciones, data centers, energías limpias, servicios avanzados, investigación y desarrollo, y actividades intensivas en conocimiento.

¿Qué sectores están mostrando mayor dinamismo en la Comunidad en este momento? Y más allá de los consolidados, como tecnología, finanzas o turismo, ¿hay algún sector emergente que la Cámara esté impulsando especialmente?

A.A.: Madrid continúa siendo fuerte en sectores tradicionales como servicios financieros, turismo, comercio y servicios profesionales, pero hoy conviven con sectores emergentes e intensivos en conocimiento que están solicitando nuestros servicios y que están teniendo un comportamiento muy pujante. En este sentido, podría citar cinco ejemplos:

El primero son los sectores relacionados con la tecnología e innovación digital. Madrid lidera la IED en alta tecnología, con más de 8.300 millones de euros captados en 2024. Además, la región tiene alrededor de 325.000 profesionales tecnológicos, aproximadamente el 43% del total nacional en este tipo de empleo.

Segundo, los centros de datos e infraestructuras de cloud y digitalización. La Comunidad concentra más de la mitad de la potencia de data centers en España: 46 centros de datos, lo que la convierte en líder nacional en este ámbito.

El tercero, son las industrias relacionadas con la biociencia y salud, energías limpias, sostenibilidad, “economía verde”, que son sectores en auge, alineados con las tendencias globales de transición ecológica y digitalización.

El cuarto es la logística avanzada y la distribución, gracias a la ubicación estratégica de Madrid, su conectividad y su papel como plataforma intercontinental, apoyado en sus infraestructuras, desde las aeroportuarias hasta las conexiones por ferrocarril, sin olvidar nuestra extensa red de autovías y autopistas.

Y quinto, la industria creativa y de servicios avanzados: contenidos, creatividad, servicios profesionales especializados, comercio internacional de servicios, consultoría, I+D, etc.

Dicho esto, desde la Cámara, damos apoyo e impulsamos a todos los sectores y empresas que solicitan nuestra ayuda, desde los más tradicionales hasta los más innovadores. La Cámara de Comercio de Madrid presta servicio a más de 45.600 empresas a través de sus diferentes áreas de actuación, a más de 26.500 a través de nuestros servicios empresariales, consolidando nuestro papel como entidad de referencia para el tejido empresarial madrileño, y en materia de emprendimiento, asesoramos a más de 4.000 emprendedores. Apostar por todos ellos, por su diversidad y su pluralidad, es lo que hace que Madrid siga siendo puntera, no solo en inversión, sino en creación de empleo de calidad, innovación y competitividad internacional.

Datos como que Madrid concentra el 85% de la inversión extranjera en alta tecnología, o que bate récords mensuales de visitantes internacionales, indican un fuerte efecto tractor. ¿Cómo trabaja la Cámara para consolidar estas fortalezas? ¿Hay sectores que necesiten un impulso adicional en los que se esté trabajando desde la Cámara?

A.A.: Nuestra actuación se articula en varios frentes concretos: el primero es la capacitación y formación de talento: promovemos programas formativos orientados a competencias digitales, tecnologías emergentes, gestión empresarial, internacionalización. De este modo, ayudamos a asegurar que las empresas que llegan encuentran profesionales cualificados adaptados a sus demandas y a los requerimientos del mercado.

El segundo es el apoyo a la digitalización e innovación empresarial. Para ello, asesoramos a pymes y empresas en procesos de modernización, adopción tecnológica, mejoras de productividad, internacionalización, con 3.000 servicios prestados y la emisión de más de 2.00 certificados digitales. En cuanto a ayudas para autónomos, gestionamos cada año mil solicitudes, y quiero destacar nuestra labor en la difusión y promoción del Kit Digital CAM, con 82.828 bonos concedidos, 97.934 acuerdos validados y 87.618 justificaciones tramitadas. Por su parte, la Oficina Acelera Pyme ofrece asesoramientos personalizados y congrega a mil participantes en sus jornadas informativas, y dentro del marco de TIC Negocios, organizamos webinars y eventos presenciales con más de mil asistentes al año.

El tercer frente es la promoción activa de Madrid en mercados globales. Colaboramos con organismos como Invest in Madrid para atraer nuevos proyectos, organizar misiones comerciales, misiones inversoras, ferias internacionales, presentaciones ante fondos extranjeros, etc.

Y el cuarto es la red de acompañamiento institucional y empresarial, mediante la cual facilitamos el contacto entre inversores, administraciones, empresas locales, servicios de soporte, asesoría legal, fiscal, laboral, lo que reduce las barreras de entrada y mejora la integración de proyectos.

Gracias a esta estrategia, la Cámara ayuda a que Madrid consolide su posición como destino preferente para inversión extranjera, innovación, creación de empresas y empleo.

La Cámara fue uno de los patrocinadores del Madrid Investment Forum. ¿Qué balance hacen del evento? ¿Ayuda realmente a reforzar el posicionamiento de Madrid como hub internacional de inversión y negocios?

A.A.: El balance del Madrid Investment Forum es muy positivo. Como patrocinadores, hemos visto cómo el evento ha servido para mostrar al mundo las capacidades de Madrid, su ecosistema empresarial, su atractivo para la inversión, su talento, su capacidad logística, su conectividad internacional y su estabilidad.

El Fórum ha generado un espacio de diálogo directo entre instituciones, inversores internacionales, fondos, empresarios y emprendedores, lo que ha permitido abrir nuevas rondas de inversión, activar proyectos, promover alianzas, y consolidar a Madrid como un hub internacional de negocios, innovación y talento.

Creemos que este tipo de iniciativas —bien organizadas, ambiciosas e internacionales— son clave para proyectar la región al exterior, atraer nuevos inversores y reforzar su reputación de destino competitivo, moderno y dinámico.

De cara a los próximos años, ¿en qué grandes líneas de acción está trabajando la Cámara? ¿Cuáles son sus objetivos estratégicos para 2026?

A.A.: Proyectando hacia 2026, los objetivos de la Cámara giran alrededor de cinco ejes fundamentales:

Mejorar la competitividad y resiliencia empresarial a través de digitalización, innovación, adopción de nuevas tecnologías, formación continua y modernización de procesos, con una especial atención a pymes y empresas de tamaño medio para que puedan competir a nivel internacional.

Fomentar la internacionalización y atracción de inversión, potenciando nuestros servicios y reforzando sinergias con Invest in Madrid y otros organismos, promoviendo Madrid en mercados globales, facilitando la implantación de empresas extranjeras y su crecimiento.

El desarrollo del talento y capital humano, potenciando la oferta formativa, orientándola hacia sectores emergentes — como la tecnología, data, sostenibilidad, I+D, …—, y fomentando la retención de talento.

El impulso a una economía sostenible e innovadora, apoyando proyectos que contribuyan a la transición ecológica, la economía verde, la digitalización responsable, la sostenibilidad empresarial.

Y los servicios de mediación y la Corte de Arbitraje, reconocida como una de las instituciones arbitrales más solventes del país y del mundo. Estos mecanismos alternativos de resolución de conflictos ofrecen a las empresas soluciones ágiles, confidenciales y altamente especializadas, evitando largos procesos judiciales y favoreciendo la continuidad de las relaciones comerciales.

En suma, nuestro objetivo estratégico es que Madrid consolide su posición como referente europeo de inversión, innovación, talento y calidad de vida, y que las empresas que inviertan aquí encuentren las mejores condiciones para crecer, innovar y competir a nivel global. La Cámara les proporciona apoyo, impulso y un entorno de confianza que contribuye a promover y proteger sus intereses y a generar un clima empresarial estable, eficiente y competitivo.

Por último, si tuviera que explicar a una empresa extranjera por qué debería mirar a Madrid como destino para invertir, crecer e innovar, ¿qué argumentos destacaría?

A.A.: Le diría con convicción que Madrid es una oportunidad única. Una empresa que elija Madrid encontrará un entorno estable, moderno, competitivo, con seguridad jurídica y un marco regulatorio favorable. Con un ecosistema empresarial diverso —tecnología, servicios, I+D, digitalización, innovación, sostenibilidad— que permite crecer, innovar y diversificarse, y acceso a talento altamente cualificado, formación continua, diversidad de perfiles profesionales. Con conectividad internacional y logística estratégica. Tendrá apoyo institucional y empresarial, servicios de acompañamiento, asesoramiento, redes de negocio, facilitación de implantación y expansión. Y encontrará calidad de vida, cultura, infraestructura urbana, servicios públicos, y calidad social, factores clave hacer de su inversión una apuesta estable.

Invertir en Madrid no es simplemente abrir una filial o una oficina. Significa integrarse en un ecosistema vivo, dinámico, con proyección global, con oportunidades reales de crecimiento, innovación y éxito.

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