Desde CEIM ayudan al inversor internacional a relacionarse con la administración y a identificar oportunidades de expansión y reinversión. Ese esfuerzo, reconoce Garrido, da resultados: no solo hace la vida de las empresas internacionales más fácil, sino que las convierte “en las mejores embajadoras de lo que está pasando en Madrid y de las oportunidades que la región ofrece”.
CEIM lleva casi cinco décadas representando y defendiendo los intereses del tejido empresarial madrileño. Para quienes no conocen en detalle su labor, ¿cómo describiría la misión de CEIM y el papel que desempeña dentro del ecosistema económico de la Comunidad de Madrid?
M.G.: CEIM es la Confederación Empresarial de Madrid, que desde 1978 defiende los intereses de las empresas madrileñas ante las Administraciones y la opinión pública. Somos la organización empresarial más representativa de la Comunidad de Madrid, formada por empresas y asociaciones empresariales de carácter sectorial, territorial y transversal, y estamos presentes en más de 200 ámbitos de representación a nivel estatal, autonómico y local, donde ponemos voz a las empresas madrileñas.
Nuestra misión principal es promover el desarrollo empresarial en beneficio del interés general, contribuyendo de forma tangible al progreso y bienestar de la Comunidad de Madrid. Nuestra experiencia, capacidad de diálogo y cercanía con las distintas administraciones nos convierten en el referente empresarial de la Comunidad de Madrid.
Y, además, ponemos un énfasis especial en el apoyo a la empresa familiar, los autónomos y a las pymes, asegurando que su voz no solo se escuche, sino que se transforme en medidas concretas que faciliten su crecimiento y su competitividad.
CEIM agrupa a empresarios y empresarias con perfiles muy diversos. Desde su experiencia, ¿qué cualidades definen al empresariado madrileño? ¿Qué hace distinto al ecosistema empresarial de la región?
M.G.: No creo que existan grandes diferencias entre un empresario madrileño o uno andaluz o catalán. Un empresario es alguien que decide dar un paso al frente, y con pasión, compromiso, equipo y una visión estratégica lleva a cabo un proyecto. Lo que sí cambia es el lugar donde decide emprender y poner en marcha ese proyecto, y ahí es donde Madrid marca la diferencia. Porque en Madrid se dan las condiciones adecuadas para que los empresarios elijan nuestra comunidad para invertir, para instalar sus negocios y para crear empleo. Por encima de todo, Madrid defiende la libertad empresarial y la seguridad jurídica, y eso es sinónimo de crecimiento económico y social.
Precisamente el contexto económico y social de nuestra Comunidad sí ha podido influir en ciertos rasgos del empresario madrileño que tiende a tener una mayor apertura a mercados exteriores y valorar las alianzas estratégicas. También el ritmo económico madrileño y la fuerte competencia favorece una agilidad y dinamismo muy reconocible, con apuestas claras por la innovación y la transformación tecnológica, incentivada también por el hecho de que el tejido productivo madrileño está menos centrado en sectores tradicionales y más en servicios digitales, startups y economía del conocimiento.
En los últimos años, Madrid se ha consolidado como uno de los principales polos de atracción de inversión en Europa. ¿Cómo han vivido esta evolución desde CEIM y qué cambios han percibido en la actividad empresarial?
M.G.: La evolución de la región en los últimos años ha sido espectacular. La Comunidad de Madrid es ya una región de referencia internacional, que destaca por ser un territorio abierto, competitivo y atractivo para la inversión.
Madrid se ha convertido en la puerta de entrada a Europa y Latinoamérica de multitud de compañías extranjeras y eso es porque se dan las condiciones adecuadas para que las empresas puedan desarrollar su actividad sin condicionantes innecesarios. A esto se une sin duda que ofrecemos un entorno estable, transparente y fiable a nivel normativo y el acceso a talento cualificado e infraestructuras modernas.
Desde su perspectiva, ¿qué políticas públicas han sido clave para fortalecer la competitividad de la región? ¿Considera necesaria alguna política adicional para seguir atrayendo inversión extranjera y, sobre todo, para garantizar que estas inversiones crezcan y permanezcan en Madrid?
M.G.: Siempre hemos defendido que las recetas que funcionan para que los empresarios inviertan y mejoren su competitividad pasan por un modelo fiscal favorable, un régimen atractivo para los autónomos y las pymes, simplificación de cargas administrativas y eliminación de la hiperregulación, seguridad jurídica, estabilidad institucional, fomento de la libertad empresarial, diálogo social, apuesta clara y decidida por el talento, buenas infraestructuras de transporte y comunicaciones y una colaboración público-privada real.
Y si, además, a este escenario le sumamos la ubicación estratégica, la calidad de las infraestructuras, los espacios feriales y congresuales, el ecosistema innovador y formativo, una sanidad y educación de primer nivel y una oferta cultural y deportiva, gastronómica, comercial y de ocio sin precedente, tenemos el mapa perfecto de porqué Madrid es líder en captación de inversión y creación de empresas.
Este es el camino que hemos recorrido, y el que debemos seguir recorriendo para garantizar que las inversiones permanezcan en Madrid: seguridad jurídica, fiscalidad competitiva y el mix talento – infraestructuras. A esta finalidad sin duda contribuyen políticas como la Ley de Mercado Abierto o la línea contra la Hiperregulación y estrategias como la de Internacionalización, la de Empleo o el Plan Industrial 2026-2030.
CEIM representa a sectores muy diversos. ¿Cuáles diría que son hoy los motores del dinamismo económico de la Comunidad? ¿Hay sectores con gran potencial que todavía necesiten mayor impulso o visibilidad?
M.G.: En general, el tejido empresarial madrileño se caracteriza por su dinamismo y por su apuesta por la digitalización, la innovación y el talento, y esas son características intrínsecas a todos los sectores de nuestra región.
Sin embargo, es innegable el auge del turismo de estos últimos años, lo que ha repercutido directamente en el impulso de los sectores relacionados como el comercio, la hostelería, la cultura, el transporte y las comunicaciones, entre otros. Sin olvidarnos de la industria y la servindustria o el sector biofarma, sectores que cada vez están ganando más visibilidad y competitividad dentro de la región y que también deben tener cada vez más peso en la estructura económica y empresarial. También son fundamentales los sectores relacionados con la construcción, el urbanismo, la tecnología y la digitalización, así como los de transporte y logística que constituyen pilares esenciales para el buen funcionamiento de nuestra economía.
Es importante seguir trabajando en los problemas que lastran, en general, la competitividad empresarial, como son la sobrerregulación, los costes laborales o el absentismo. Tomar medidas firmes y decididas contra esto repercutirá directamente en más riqueza y empleo para todos los madrileños. También tenemos por delante afrontar retos con el actual déficit de vivienda, y el de la energía, ante el fuerte incremento de demanda que se está produciendo y la necesidad de asegurar la calidad del suministro.
No quiero olvidarme del Madrid rural, que une a su potencial turístico una producción agroganadera que pisa firme con denominaciones de origen propias en vinos y aceites de oliva virgen extra y una apuesta clara por la ecología y la proximidad para consolidar un sector primario moderno y competitivo.
La Confederación ofrece apoyo y acompañamiento a empresas extranjeras que operan en Madrid. ¿En qué consiste exactamente este servicio? ¿Cómo suelen llegar las empresas a CEIM y qué aspectos valoran más de ese acompañamiento?
M.G.: Así es, contamos con un departamento de Servicios al Inversor que nació como una iniciativa conjunta entre CEIM y el Ayuntamiento de Madrid en plena pandemia, cuando no sabíamos el alcance y la duración que iba a tener la crisis económica que originó y había que evitar potenciales deslocalizaciones. Ahora este acompañamiento está ya consolidado y seguimos apoyando a las firmas extranjeras para facilitar el mantenimiento de la actividad productiva instalada y fomentar nuevas reinversiones que incrementen su capacidad de producción y el empleo asociado.
Organizamos reuniones para pulsar su opinión sobre el clima de negocios de la ciudad y aprender de las buenas prácticas de otros territorios, cuya aplicación en Madrid estudiamos con el equipo municipal; escuchamos a las empresas, que es lo que CEIM sabe hacer, respondemos a sus demandas de información sobre el marco regulatorio, las ayudas disponibles, las puertas de la administración a las que deben llamar para resolver determinadas cuestiones; promovemos conexiones con instituciones, organismos y empresas… en definitiva, hacemos más fácil la vida del inversor extranjero en Madrid.
En cuanto a los canales a través de los que llegan a CEIM las empresas, son innumerables. El equipo de CEIM es enormemente proactivo, participa en multitud de foros, comisiones y eventos, en los que presenta este servicio y, como ocurre cuando algo se hace bien, las empresas que forman parte de la cartera de aftercare, nos prescriben entre firmas de su sector o de su país de origen con las que tienen relación.
Las empresas valoran muy especialmente tener a su disposición una institución como es CEIM, la casa de los empresarios madrileños, para servirles sin otro interés que ayudarles, unirles de forma rápida y sencilla con la administración, en este caso del Ayuntamiento de Madrid, y hacer de Madrid un destino para la inversión y el talento extranjero cada vez más atractivo y un entorno de negocios cada vez más amable. El efecto palanca es muy visible, porque las empresas en las que invertimos, a diario, el esfuerzo conjunto del Ayuntamiento y de CEIM, son las mejores embajadoras de lo que está pasando en Madrid y de las oportunidades que esta región ofrece.
Más allá del aterrizaje inicial, ¿a qué otros servicios recurren las empresas internacionales cuando ya están operando en la región? ¿Qué necesidades detectan con más frecuencia?
M.G.: Además de ese apoyo continuo y la labor de aftercare a demanda individualizado que se hace desde CEIM, y de experimentar un ejemplo claro de colaboración público-privada, las empresas internacionales tienen necesidades de muy diferente tipo, incluso relacionadas con el traslado de equipos directivos a nuestra región.
Desde el ámbito empresarial, por citar algunas necesidades concretas, demandan apoyo para gestionar procedimientos administrativos ante distintas administraciones públicas, información sobre cuestiones regulatorias, ayuda para identificar oportunidades de expansión y reinversión en Madrid o acceso a agentes del ecosistema empresarial madrileño y a talento cualificado.
CEIM fue uno de los patrocinadores del Madrid Investment Fórum celebrado en 2025. ¿Qué balance hacen del evento? ¿Contribuye a reforzar la percepción internacional de Madrid como un destino atractivo para invertir?
M.G.: Sin ninguna duda, Madrid Investment Fórum es una gran iniciativa que ha captado de forma ejemplar la esencia de nuestra región y de nuestras empresas para mostrársela al mundo. Un espacio donde dialogar, conectar y analizar por qué Madrid es ya el mejor destino para inversores. Y, además, hacerlo junto a los actores que han protagonizado este hecho: empresas, administraciones públicas y organizaciones empresariales.
Asimismo, me gustaría poner en valor la apuesta de este evento por todos los territorios que forman parte de la Comunidad de Madrid, y hacerlo en colaboración con las asociaciones territoriales, que además forman parte de CEIM. Se trata de un gran acierto que pone sobre el mapa internacional, no solo a la capital, sino a todos los territorios aledaños que juntos, cada uno con sus ventajas competitivas, han situado a la Comunidad de Madrid en el ranking mundial del inversor.
No olvidemos que recientemente Madrid ha sido reconocido, durante ya 7 años consecutivos, como el “World’s Leading Meetings & Conferences Destination” en los prestigiosos World Travel Awards. Aunque el galardón está enmarcado en el turismo de reuniones (MICE), nos posiciona como un destino muy valorado por inversores y organizadores por la excelente infraestructura, conectividad, seguridad y calidad de servicios.
Desde el punto de vista de los empresarios, ¿cómo valoraría el talento que se concentra en la región? ¿Existen habilidades o sectores concretos donde detecten un desajuste entre las necesidades del mercado y la formación disponible?
M.G.: La Comunidad de Madrid es sin duda un hub de talento destacado, hecho que sin duda favorece la inversión y la creación de empresas, además de favorecer, en un círculo virtuoso la atracción de nuevo talento.
La alta proporción de talento cualificado, liderazgo en empleo tecnológico, fuerte inversión en I+D, crecimiento en formación STEM, con casi 15.000 estudiantes en carreras de ciencia, ingeniería e informática, la elevada internacionalización laboral y la robustez de espacios de coworking, demuestran que la Comunidad de Madrid reúne las condiciones clave de un hub dinámico y atractivo de talento profesional y tecnológico. Sin embargo, persisten desajustes relevantes: escasez de perfiles intermedios y oficios especializados, junto con brechas en competencias digitales y disciplinas científicas y técnicas.
En un país con la mayor tasa de paro de la Unión Europea, es paradójico que, solo en la Comunidad de Madrid tengamos más de 30.000 vacantes sin cubrir, que afectan a prácticamente todos los sectores: hostelería, transporte, construcción, sanidad, industria, tecnología.
Esta situación, que ya implica para muchas empresas situaciones críticas para crecer e incluso atender la demanda actual de sus productos y servicios, demuestra la inexcusable necesidad de intensificar las políticas de orientación académico-profesional a edades tempranas, para que los jóvenes puedan conocer la realidad del mercado laboral por sectores y profesiones. Pero también el esfuerzo por acometer medidas estructurales y operativas desde los servicios públicos de empleo, que pasa por ofrecer formación y recualificación acelerada y una orientación y activación del talento actualmente desempleado para diseñar planes personalizados de inserción laboral.
También desde las empresas es fundamental impulsar políticas para atraer, recualificar y fidelizar el talento sénior, cuya experiencia es clave para la competitividad y la formación de los profesionales junior.
Desde la experiencia de CEIM acompañando a empresas nacionales e internacionales, ¿qué diría que diferencia a la Comunidad de Madrid de otras regiones de España y Europa como destino para invertir, crecer y desarrollar actividad empresarial?
M.G.: A pesar de la incertidumbre política y económica nacional e internacional, la Comunidad de Madrid se ha posicionado como una región solvente y que ofrece garantías al inversor y al empresario. En resumen, diría que la Comunidad de Madrid destaca frente a otras regiones de España y Europa por varios factores estratégicos que la han convertido en un destino preferente para invertir y desarrollar actividad empresarial: liderazgo en inversión extranjera; fuerte crecimiento económico, que ha hecho que nuestro PIB per cápita supere la media europea y vayamos camino de representar el 20% del PIB nacional; entorno fiscal atractivo y ágil; infraestructura y conectividad de primer nivel; talento, educación e innovación y una calidad de vida y atractivo urbano equiparables a grandes ciudades europeas.
Sin duda, es el mejor lugar para invertir, trabajar y desarrollar un proyecto de vida. Y no lo digo yo, lo dicen los hechos.